Un estudiante de la carrera, Miguel Arévalo nos envía esta carta, que nos parece pertinente compartir con ustedes:
Srs. Chilevisión
PRESENTE
Estimados Señores:
Somos pobladores de la Legua Emergencia, miembros de la comunidad cristiana ‘Nuestra Señora de la Paz’, ubicada exactamente en el corazón de la población a la que ustedes dedicaron el último programa de la serie ‘En la Mira’. Mediante esta carta quisiéramos reflejarles las repercusiones que ha traído para nosotros la emisión del programa ‘El ghetto de la muerte’ transmitido el recién pasado lunes 18 de Junio.
En términos de rating el programa ha sido evaluado como un éxito. ¿Y en términos de responsabilidad social qué evaluación van a darle ustedes? ¿Se han preguntado qué repercusiones tiene para los que viven día a día en ese lugar las imágenes, las entrevistas y la edición que han hecho sobre nuestra población? Para nosotros, pobladores de la Legua Emergencia, ha significado en la práctica un endurecimiento en el ya insoportable aislamiento que vivimos dentro de Santiago, como producto de la estigmatización que se ha instalado en la opinión pública. Los resultados de esta estigmatización, que posiciona en el imaginario de los habitantes de nuestra ciudad que toda persona relacionada con la Legua es un posible drogadicto, traficante o delincuente, son muy concretos y reales: ahora es aún más difícil conseguir empleo y más necesario ocultar domicilio, familia y raíces para obtener un puesto de trabajo. Ahora hay menos voluntarios que quieran venir a trabajar en los programas sociales y se ha debilitado la red social que es en la práctica la única fuente de esperanza para los vecinos. Ahora es más difícil que algún chofer quiera entrar a nuestra población. La presunción de que todo legüino es narcotraficante o delincuente se confirma como un papel de antecedentes que nos acompaña desde la niñez hasta la muerte.
Ustedes han presentado en una hora y media los antecedentes de violencia acontecidos durante más de tres años en nuestras casas, calles y pasajes. No han mentido, simplemente han editado los datos. Han mostrado escenas espectaculares y nos han presentado al país como un pedazo de Centro América en el corazón de Chile. Pero no somos otro país, somos tan Chile como Ñuñoa o Vitacura. El nuestro no es un problema de delincuencia, tampoco es el fracaso de un gobierno de turno. Las balas que ustedes han mostrado son la huella del fracaso de un proyecto de sociedad. ¿Asumirán la responsabilidad de decir eso a la opinión pública? ¿Asumirán la responsabilidad de tratar ‘temas sociales’ interpelando al sector privado a crear una agenda prioritaria de empleo para los sectores más expuestos al flagelo de la cesantía que fomenta el narcotráfico entre los más pobres? ¿Asumirán las consecuencias denunciando la hipocresía del consumo de droga que es el mercado que provoca el narcotráfico, la violencia y la miseria de nuestras poblaciones?¿Le dirán al país que no es sólo la Legua, sino muchas poblaciones las que se han ido transformando en ghettos por el clasismo ambiental? ¿Le dirán al país que el origen de la delincuencia es la pobreza y que en ningún país ha llegado la paz antes de la justicia social? ¿Mostrarán a la opinión las vidas dignas y valiosas, los profesionales, los universitarios, los proyectos de emprendimiento de la gran mayoría de los habitantes de nuestras poblaciones estigmatizadas?
Finalmente, ¿qué harán por la niña, participando en el ‘Vía Crucis’, cuyo rostro descubierto mostraron dando valientemente un testimonio mientras los policías ocultaban el suyo? ¿Qué harán por los niños de la Legua? ¿Qué harán para que no aumente la deserción escolar que los expone a la droga?
Sabemos que ustedes tienen buena voluntad. Por favor sumen a la buena intención la voluntad de ponerse en el lugar de aquellos para quienes la pobreza no es un espectáculo. Pongan los problemas sociales en el corazón del sector privado no como un peligro a la seguridad sino como el síntoma de una sociedad que hay que re construir.
Atentamente
Comunidad Cristiana Nuestra Señora de la Paz
Legua Emergencia
P.Gerardo Ouisse Comunidad Cristiana
Párroco de La Legua. ‘Nuestra Señora de la Paz’
Que se puede decir frente a algo que queda tan claro. El día miércoles pasado, en el lanzamiento del Libro del Padre Felipe Berrios “Ojos que no ven” le pregunte por el papel de la sociedad en el cambio que esperamos. Y el me respondio que era impresindible que cada uno de nosotros actuara en conciencia con el evangelio. A mi parecer creo que esta bueno de que culpemos al Gobierno por falta de seguridad, pobreza y falta de oportunidades. Creo que es hora de que empecemos a interpelarnos nosotros mismos de que estamos haciendo para que la sociedad sea realmente más justa e igualitaria. Hasta cuando vamos a decir que los Leguinos son puros delincuentes, o que en el caso de nostros como Temuco en Lanin hay puros delincuentes. Cuando vamos a ser capaces todos los actores sociales de construir un Chile y un mundo más justo con más oportunidades para todos. Si, asi como lo pueden leer es responsabilidad de todos, dejemos de ser tan comodos y dejarle la pega a los demás, si queremos un mundo mejor empecemos cada uno de nosotros a dar lo mejor de si y no solo tengamos esa crítica que en nada fructifica si no es capaz a la vez de construir.
Asumamos tambien que si por parte del gobierno hay falencias, también por el lado de los privados, hay un claro caso de “manito de guagua”. Miremos hacia los dos lados y seamos criticos. Si no tenemos gente “socialmente” facultada, nada podremos hacer por la gente que realmente necesita nuestro apoyo.
Saludos
Al ver el programa aquella vez, note que se referian a la gente de aquel sector que no estaba involucrada en asuntos delictuales como personas pasivas que solo se limitaba a ver como ocurrian estos actos, atemorizados y sin poder hacer nada mas que esperar que la justicia haga lo suyo.Sin embargo por lo expresado en esta carta y sin duda en una infinidad de acciones llevadas a cabo por los vecinos, se puede observar una clara preocupacion en la cual se intenta de algun modo llamar la atencion de las autoridades y de la justici;y todo esto lo hacen con los medios que ellos disponen, con ayuda de organizaciones cristianas, como el caso de la carta y otras instancias, pero claramente con una ausencia de apoyo del gobierno que solo propone soluciones parches o promete soluciones futuras que por mucho esperar nunca llegan o lo hacen demasiado tarde. Finalmente, creo que es incorrecto decir que la comunidad de la Legua se limita a ver como ocurren esas falencias a sus ojos con temor a represalias, cuando la preocupacion y las acciones son claras y nacesitan de apoyo gubernamental y no de estigmatizaciones que solo acarrean prejuicios errados y con ello el temor a trabajar con las personas de esta poblacion.