DECLARACIÓN PÚBLICA DE LOS/AS ACADEMICOS/AS DE LA ESCUELA DE TRABAJO SOCIAL DE LA UNIVERSIDAD CATOLICA DE TEMUCO
Los académicos de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Católica de Temuco, deseamos manifestar públicamente nuestra preocupación por los últimos acontecimientos de violencia que se han vivido en la región de la Araucanía, en el marco de relaciones sociales caracterizadas por la intransigencia en las posturas planteadas, la incapacidad de establecer un diálogo activo y simétrico, junto al no reconocimiento e invisibilización de las demandas históricas y contemporáneas que afectan a nuestros hermanos mapuche.
Queremos señalar nuestra preocupación ante situaciones como:
Queremos hacer una invitación al diálogo, partiendo por el reconocimiento de la diversidad. Asumir nuestra condición de país interétnico y pluricultural, invitar a los organismos del Estado a deponer la actitud de violencia (represión) y optar por la búsqueda de alternativas que permitan construir relaciones interétnicas basadas en el respeto y el reconocimiento al Pueblo Mapuche. La práctica del etnocidio, entendido como todo acto deliberado por erradicar o aniquilar una forma de vida propia de una cultura, ha sido experimentada en distintos espacios del mundo, con nocivas consecuencias para la convivencia humana.
En este sentido, el Trabajo Social históricamente se ha pronunciado a favor de la defensa y protección de los Derechos Humanos y su expresión en los ámbitos sociales, económicos y culturales de las personas. Principios como la Libertad, Justicia Social, la Solidaridad, la Democracia y la Autodeterminación han sido valores que forman parte de nuestro acervo y nuestro quehacer. Es por ello, que desde nuestra disciplina y profesión hacemos un llamado a revitalizar estos valores en la convivencia cotidiana en nuestra región.
En este sentido, queremos ser categóricos en señalar que, somos contrarios a cualquier expresión de violencia que pretenda legitimar una ideología, postura o convicción; más aún cuando la fuerza y la violencia es absolutamente desproporcionada y dirigida desde el Estado. Creemos firmemente en el diálogo e invitamos a quienes se encuentran hoy en los espacios de poder, a generar la condiciones necesarias para que este sea una realidad en nuestra región y a deponer los actos de violencia física, simbólica y moral que cada día cobran mayor presencia, vulnerando la dignidad y los derechos humanos de hombres, mujeres y niños.
ACADEMICOS/AS DE LA ESCUELA DE TRABAJO SOCIAL DE LA UNIVERSIDAD CATOLICA DE TEMUCO